Una vez más la sensación general es la de haber acudido a un evento de gigantesca prestidigitación donde se vive la ilusión de poder transitar a pie una Caracas nocturna y de ver tanta gente congregada con fines no proselitistas y no comerciales. Un oasis de tiempo y espacio en el casco viejo de Chacao.
En constante crecimiento, esta vez el evento contó con 22 estaciones y 12 actividades itinerantes con expresiones culturales como performances, artes plásticas,
Lo cierto es que entre las amables cervezas y las calles pobladas de arte, nuevamente los platanoverdes rockearon la ciudad. Entre los espacios que más disfrute estaban el mercado de Chacao, donde se montó El Tarantín y un ciclo de djs; la música en la casa vieja, un viaje desde la psicodelia naive de Jabón Eléctrico hasta la fusión trancada de el Quinto Aguacate; y la embelesadora Plaza Bolívar, con presentaciones de Los Mesoneros, Kemawan, Los Humanoides, Fauna y Famasloop. Cliqueen como locos. Pese a algunas fallas de sonido, la Plaza Bolívar se ganó mi corazón, de ahí las fotos del post.
Nuevamente, el que lo vio, lo vio; y el que no, demasiado papa podrida.
Un highlight del evento: fue una hermosa sorpresa ver el nuevo issue de la desaparecida plátanoverde -la revista-. Vale la pena los 20lin o 30lin, depende de donde la compres, pero ciertamente es un must.

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